Información general
Para todos los amigos y miembros de la RED de Formación Política y Ciudadana de América Latina y el Caribe, un saludo muy especial. Les informamos que a nuestra página web pueden acceder a través de cualquiera de los siguientes dominios:
http://redcpal.pasosdejesus.org
1. La presentación de la RED
2. Los documentos más importantes de la RED: Marco de Orientación, Proyecto de Constitución.
3. Un Boletín de noticias de la RED
4. Un link para programa nacionales, que da cuenta del desarrollo de los programas en cada país.
5. El calendario de actividades de la RED
6. Las Instituciones inscritas a la RED.
7. Una guía de enlaces de instituciones de la RED
Un abrazo,
Jorge Julio Mejía M., S.J.
Coordinador Sector Social de la CPAL
Seminario Caracas
Crónica
Un velero que sortea fuertes vientos, navegando para la construcción de la vida querida de las mujeres y hombres latinoamericanos(as)
Por Ana Francisca Selman
República Dominicana
Durante los días 25 de noviembre al 1 de diciembre de 2007, un grupo de 49 hombres y mujeres, procedentes de 15 países latinoamericanos y España, nos congregamos para hacer realidad el Seminario para el diseño del Programa latinoamericano de formación política y ciudadana. Nos convocó la invitación y el compromiso asumido por muchas personas y organizaciones vinculadas al Programa que viene impulsando, desde el año 2005, el Sector Social de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina CPAL.
Nuestro encuentro tuvo como sede la Casa de Convivencias Quebrada de la Virgen, en los Teques, Caracas y como anfitriones a la Fundación Centro Gumilla, amigos(as) que hicieron que esta experiencia quedara marcada en cada uno(a) de nosotros y nosotras, como un espacio para la construcción de esa utopía latinoamericana, que sueña con hacer posible condiciones de vida digna y con equidad para todos nuestros pueblos latinoamericanos.
El Proyecto de Formación Política y Ciudadana tiene por objetivo “contribuir al establecimiento de sociedades justas y democráticas en América Latina y el Caribe, mediante procesos de formación que fortalezcan el ejercicio responsable de la ciudadanía y propongan formas alternativas para las relaciones de poder en el marco del bien común[1]”.
El Seminario dio inicio formal al proceso de formación de los Equipos Dinamizadores de cada país, personas comprometidas y vinculadas con los Centros Sociales y Proyectos de la Compañía de Jesús en América Latina. Tuvo como objetivo que estos grupos lograran una visión general sobre los objetivos, contenidos y la metodología del Programa, para que a su vez, repliquen en sus ámbitos de intervención formando a los(as) facilitadores(as) involucrados(as) en la realización de los cursos.
El diseño y la conducción metodológica del Seminario, fue el resultado del trabajo comprometido y tesonero del Equipo Coordinador del Proyecto de Formación, integrado por: Jorge Julio Mejía, S.J. (Colombia), Juan Lecuna (Venezuela), Lucía Rodríguez (España), Marcia de Oliveira (Brasil), Pilar Díez (España), Walter Limache (Bolivia), Xiomara García (República Dominicana) y Martha Helena Moreno Benavides, quien actúo como asistente de la coordinación de la RED (Colombia), Walter y Xiomara, realizaron la labor de relatores generales del Encuentro. La preparación del Seminario, la apertura y el compromiso de todas las personas que estuvimos presentes, hicieron posible, en todo momento, un clima de respeto a la diversidad, una visión critica de los fenómenos que caracterizan nuestras democracias hoy en día y el fomento de la inteculturalidad, que nos compromete y hace posible el “sueño utópico de ser iguales aunque diferentes”[2]
Un grupo de profesionales, realizó un esfuerzo especial, al elaborar documentos bases para desarrollar los contenidos específicos del Programa, asegurando el enfoque latinoamericano, además del enfoque local:
Francisco José Virtuoso, S.J. Eje Democracia, Fernán González, S.J. Eje Lo Público, René Cardozo, S.J. Eje Dimensión Institucional, Francisco de Roux, S.J. y Guillermo Cardona, S.J. Eje Modelos de Desarrollo y Medio Ambiente, Xavier Albó, S.J. Eje Interculturalidad, Pedro Trigo, S.J. Eje Religión y Política y Angélica Ocampo y Martha Cecilia García, Eje Lo Pedagógico. Todos(as) ellos y ellas compartieron los resultados de amplias experiencias institucionales, profesionales y humanas, desarrolladas durante años de trabajo y compromiso con el establecimiento de una verdadera democracia participativa y el poder popular, así como el ordenamiento de una convivencia cotidiana democrática.
La invocación de lo público y la recuperación de la política[3], el desafío de vivir en un tiempo de “emergencias”, de nuevos actores políticos y sociales, así como las situaciones de emergencia que sufren nuestros países, caracterizadas por la desconfianza ciudadana, inestabilidad y perturbación, fueron temas que nos colocaron ante el compromiso de definir pistas que nos permitan avanzar en la concreción de “nuevos pactos sociales” que hagan de nuestras democracias y de las formas en que nuestros gobernantes hacen política, espacios de construcción de ciudadanos(as) críticos, participativos y más exigentes con sus representantes, a la vez que comprometidos con sus deberes[4].
Las reflexiones y propuestas de cada autor(a) estuvieron acompañadas de intensos y productivos debates en plenaria y en grupos, a partir de los cuales, el Equipo Coordinador y cada equipo nacional, asumimos un compromiso para hacer posible la difusión y socialización de todo lo aprendido y compartido, mejorar con una visión critica los aportes cosechados hasta el presente.
Desde la actividad de bienvenida, supimos que estábamos ante un encuentro especial, en el que el trabajo estaría acompañado de lo simbólico, de lo festivo, de la celebración de la vida: El Grupo IHJ/Gaitas, nos deleitó con esa típica música venezolana, compartiendo saberes y maneras de vivir e interpretar la vida, de los sectores populares que dieron alas a esta interpretación musical.
Cada día, el equipo de un país invitado, organizaba la oración de inicio de la jornada de trabajo y la misa de celebración, espacios que revivieron nuestras músicas, nuestros sueños, nuestros(as) muertos(as) que dieron sus vidas por las conquistas democráticas que hoy disfrutamos. Estos espacios, reafirmaban nuestro compromiso con el mejoramiento de las condiciones de vida y participación, de los millones de personas que viven en condiciones críticas de pobreza y aisladas de los procesos de toma de decisiones que posibiliten que nuestras democracias dejen de ser solo electorales y se constituyan en sociales, culturales y económicas. Nuestro compromiso de enfrentar y/o tejer las alianzas que posibiliten que no se establezcan nuevas formas de neoautoritarismo, contribuyendo con la puesta en marcha de medios que hagan posible el fortalecimiento del acto de elección de nuestros(as) gobernantes, el establecimiento de una verdadera democracia participativa y el poder popular, así como el ordenamiento de una convivencia cotidiana democrática[5].
El Programa de Formación Política y Ciudadana “nos convoca a fomentar relaciones personales y colectivas de libertad, horizontales y mutuas, sin mediatizaciones[6]; a ser creativos(as), a poner en marcha una experiencia democratizadora en la construcción de conocimiento... reconociendo en la presencia del otro y la otra una interpelación del nosotros(as) mismos(as) y reconociendo la posibilidad de transformarnos individual y colectivamente”[7]
El fin último al que deberemos dirigir todo este esfuerzo de formación, a partir del primero de diciembre, es la conquista de la “ vida querida” por cada mujer y cada hombre latinoamericano, que como bien nos recreó Francisco de Roux, nos compromete con la satisfacción de las “necesidades básicas de (nuestros pueblos) y propiciar o producir las condiciones éticas, humanas, culturales, políticas, medioambientales, comunicativas, estructurales, institucionales, para que la producción y distribución de bienes y servicios, de manera planificada o a través de los mercados, permita a todos y todas tener una buena calidad de vida en el presente y en el futuro, en un mundo unificado por las comunicaciones, la tecnología y el mercado”.
Al final, junto a la Familia Vidal, celebramos la navidad, luego de una cena navideña que nos convocó a celebrar la culminación de esta fase del proyecto y el camino que inicia al llegar a nuestras casas.
Como lo decía Benjamín González Buelta, S.J.


